Los huevos de
Pascua
En la tradición popular rumana los huevos dibujados se consideran un símbolo del renacimiento de la natura. Así pues, los huevos con dibujos más elaborados o solo rojos, anuncian la bienvenida de las pascuas de primavera. Año tras año se crean miles de huevos pintados de muchos colores.
El procedimiento de decorar los huevos es un arte y supone una sucesión concreta de operaciones manuales, a base de una técnica especifica, usando cerra, colores vegetales y herramientas especiales. Mayoritariamente, ese trabajo lo practica las mujeres, aunque en la región de Moldova hay maestros hombres muy famosos. El costumbre es muy típico una semana antes de Pascua, normalmente en jueves o viernes santo, para garantizar el consumo de los huevos decorados.
Los motivos ornamentales de los huevos varían de una región o localidad a otra, incluso entre los maestros que controlan esa técnica. El conjunto de símbolos decorativos y los colores son variados y están relacionados con los elementos de la vida en la tierra, por una parte y con la religión cristiana por otra parte.
Por ejemplo, se usa el rojo que significa la vida, el azul-el cielo, hay las lineas continuas que simbolizan la eternidad, hay cruces, símbolos de la fertilidad y... el sol-que es el que guía el día de los seres vivos.
En el pasado, los huevos se pintaban con colores vegetales y, en algunos casos, se usaban hojas para decorar, pero hoy en día, predominan las pinturas químicas-artificiales y la decoración a base de hojas es bastante reducida.
Los colores vegetales se
preparan usando recetas y técnicas antiguas. Los procedimientos
empleados son ecológicos y los materiales a usar se encuentran a su
alrededor, en natura viva. Por ejemplo, el color rojo se obtiene de corteza, flores y hojas de manzana dulce, de Rosa canina (maces); el color azul se saca de viorele (Scilla bifolia-liliopsida), el verde viene de hojas de nogal, el amarillo es de piel de cebolla seca, etc.
El proceso de decoración de los huevos sigue un escenario rigurosamente establecido y supone un seguimiento de trabajos manuales previos, que requiere atención y habilidades especificas. Después de decoración con cerra, los huevos se meten sucesivamente en baños de colores, se secan, se calientan para quitar la cerra y dejar a la vista el dibujo plasmado en la superficie del huevo.
Una vez acabado el trabajo, se colocan en bandejas de madera/cestos de mimbre o de paja y se consuman en los días de Pascua.
Huevos pintados se encuentran todo el año en exposiciones o en tiendas con venta de productos turísticos, pero podrían ser trabajados en otros materiales (madera, vidrio, cerámica, piedra o incluso vaciados del contenido).
De visita en Rumanía, coger como recuerdo un huevo decorado, es un bonito souvenir y también podría ser un bonito regalo que habla sobre la tradición y arte rumana.


