Los
distintivos rumanos, entendidos como señales o marcas, tienen el valor
de distinguir y identificar la población tanto en el espacio
geográfico como en el tiempo. Sin duda, la dicha ecuación implica
una larga serie de factores, desde el asentamiento con su marco
histórico hasta el arte, cultura y gastronomía.
La escultura de Decébalo (el rey dacio) a orilla del Danubio. El trabajo comenzó en 1994 y siguió durante 10 años, pero hoy en día la escultura no esta acabada.
La Cruz de los Héroes Nacionales (Crucea Eroilor Neamului), Bucegi (Cárpatos Meridionales), a altura de 2290 metros. Conocido popularmente como La Cruz de Caraiman, el monumento fue construido en 1928 en una cumbre más alta del mundo, por tal que se le reconoció de los Récords Guiness en 2014.
La escultura de Decébalo (el rey dacio) a orilla del Danubio. El trabajo comenzó en 1994 y siguió durante 10 años, pero hoy en día la escultura no esta acabada.
El
monumento del caminero (Monumentul drumarului) Bucovina. Fue
construido en 1969 en el paisaje pintoresco del norte de los Cárpatos
Orientales, como primer monumento símbolo de las carreteras del
país. Representa una palma (envuelta de un camino figurado y
decoración de bajorrelieve sugestivo), orientada hacia las alturas
del cielo.
La Cruz de los Héroes Nacionales (Crucea Eroilor Neamului), Bucegi (Cárpatos Meridionales), a altura de 2290 metros. Conocido popularmente como La Cruz de Caraiman, el monumento fue construido en 1928 en una cumbre más alta del mundo, por tal que se le reconoció de los Récords Guiness en 2014.
El puente Anghel Saligni de Cernavoda (o Puente Rey Carol I) por encima del Danubio, realiza la conexión ferrovial entre Bucarest y Constanta. Fue construido en 1895 como un complejo de más puentes, una obra monumental muy valorada en Europa de aquellos tiempos. El puente tiene dos magnificas esculturas en cada lado, representando soldados rumanos de la Guerra de Independencia. Actualmente el puente desactivado, el está doblado por otro de carretera que conecta las ciudades Fetesti y Cernavoda.
Transalpina, Montaña Parang - Cárpatos Meridionales (Drumul Regelui). DN 67 C.
Es la carretera más alta de Rumanía (Puerto Urdele 2145m), y debido a la topografía el acceso está cerrado durante el invierno.
Sus comienzos son poco conocidos, hay varios leyendas pero lo cierto es que ha sido usada por los pastores durante la transhumancia y ha sido restaurada durante el reinado del rey Carol II. Desde el año 2008 ha entrado en rehabilitación hasta 2015. Actualmente la carretera se extiende a lo largo de cinco areas protegidas por la biodiversidad con paisajes y vistas panorámicas espectaculares.
Transfagarasan,
Montaña Fagaras - Cárpatos Meridionales (DN 7C).
Por consecuencia, cuando hablamos del pueblo rumano asociamos los distintivos de natura política y administrativa, hitos naturales y obras maestras.
-
la
bandera:
rojo, amarillo y azul – colores dispuestas en franjas verticales,
con el azul al lado del asta.
-
moneda
nacional
es el Leu (RON). Por el cambio, 1 euro es igual a 4 Lei.
-
lengua y cultura con su tesoro de tradiciones y costumbres
-
monumentos de la naturaleza son aquellos destacados hitos
naturales que, además de recordados, merecen ser protegidos.
-monumentos
de la creación humana, que son obras con suficiente valor
artístico, arqueológico, histórico, arquitectónico, técnico o
social y se convierten en símbolos de ese lugar. Entre estas obras,
los más conocidos son los monasterios pintados, los palacios y
castillos, las esculturas de Brancusi, etc. Hay valores culturales y obras maestras menos
famosas y bastante espectaculares: La Cruz del Caraiman (montaña Bucegi),
Prometeu de lago Vidraru por río Arges, Arco de triunfo de Bucarest,
el mausoleo de Marasesti, el grandioso puente Anghel Saligny de
Cernavoda, las carreteras de alta montaña Trasfagarasan y
Transalpina, las puertas tradicionales de madera esculpida y los
fuentes con rueda, la flauta de pan y los huevos pintados.
Todas
estas obras y algunas más, son estructuras erigidas en memoria de un
personaje o de un acontecimiento relevante en un entorno atractivo y
de especial valor. Las obras monumentales son portadoras de un
mensaje espiritual del pasado y, actualmente, son testimonio vivo de
sus creencias y tradiciones seculares y por eso es importante
identificarlos, recordarlos y protegerlos a lo largo de los
generaciones.



